¿Qué pasos debe seguir un moroso si desea ponerse al día en sus compromisos financieros? ¿Qué información debe revelar? Aquí, algunos consejos.

Cuando un deudor cae en mora, solo le queda la opción de refinanciar su deuda. Este mecanismo le permite reducir la cuota mensual, extendiendo el plazo de endeudamiento.

A diferencia de una reprogramación, el refinanciamiento implica una rebaja en la calificación crediticia del usuario y puede conllevar a un alza en la tasa de interés por el mayor riesgo comprometido en la operación.

1. Sinceridad
Como primer paso, el deudor debe revelar toda su situación y sus necesidades para que la institución le pueda ofrecer una alternativa de refinanciamiento factible.

“Si llegó a caer en mora es porque no realizó diligentemente los cálculos necesarios de acuerdo a su capacidad de pago. Debe sincerarse con la institución sobre todos los compromisos que ya tiene y solicitar un apoyo”, sugirió Samuel Torres, gerente general de Financiera Credinka.

Se tomará en cuenta si la persona es aval solidario de un tercero. Sin embargo, el peso de este factor dependerá de cada entidad financiera, aclaró.

“En nuestro caso, evaluamos al cliente, su núcleo familiar y su facultad de generación de ingresos. Nosotros prestamos porque hay capacidad de pago”, apuntó.

2. No tener miedo
Lo peor que puede hacer un moroso es evadir sus compromisos. Por más difícil que sea la situación, debe tomar en cuenta que al acreedor siempre estará dispuesto a llegar a un acuerdo para recuperar su dinero.

“La institución escuchará al usuario porque también está interesada en que no se caiga. Es una relación ida y vuelta”, recalcó Torres.

3. No asumir más deudas
Más que cancelar líneas de crédito existentes, el deudor ya no debe tomar más préstamos de los que ya tiene. De lo contrario, entrará en un “círculo mortal” de endeudamiento, advirtió Torres.

“Es necesario que el deudor informe sobre todas sus cuentas pendientes para elaborar un plan de pagos”, añadió.

4. Anticipación
Cuanto menos espere el deudor para acercarse a la institución financiera, será más fácil resolver el problema.

“Es mejor ir antes de caer en mora para recibir una asesoría. De lo contrario, es como ir al médico cuando la enfermedad ya está avanzada”, señaló el gerente.

Fuente: Diario Gestión

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