PROVISIÓN DE GASTOS DE PLANILLAS DE TRABAJADORES EN LA DECLARACIÓN ANUAL DE IR VS. EL PDT – PLAME

La Administración Tributaria está notificando cartas inductivas efectuando cruces de información respecto de lo registrado por los contribuyentes como gastos vinculados a los trabajadores por concepto de remuneraciones, derechos laborales y beneficios sociales contenidos en sus Balances de Comprobación contenidos en la Declaración de Renta Anual 2014 Tercera Categoría e ITF – PDT 692 con lo declarado en el PDT PLAME, presumiendo que existe una omisión en el pago de impuesto a la renta de quinta categoría que debió haber retenido el contribuyente a sus trabajadores.

Naturalmente, existe un conflicto entre las normas contables y tributarias las cuales no concilian al momento de determinar el pago de tributos por lo que se generan diferencias entre lo contabilizado y lo declarado ante la Administración Tributaria. Es en virtud a ello que el ente recaudador esta solicitando a los contribuyentes que sustenten las diferencias entre lo declarado en su Declaración de Renta Anual 2014 Tercera Categoría e ITF – PDT 692 con lo declarado en lo declarado en el PDT – PLAME a efectos de descartar cualquier omisión en el pago del impuesto a la renta de quinta categoría así como la deducción indebida de gastos en la determinación del impuesto a la renta empresarial.

La Administración está tomando el total de la cuenta contable 62. del Balance de Comprobación y trasladando al contribuyente el trabajo de verificar si existe la omisión del pago de tributos.

Hagamos un breve análisis de las posibles causas por las que se generan estas diferencias partiendo de lo que establece la norma tributaria, luego las normas contables y por último las laborales

El artículo 34º de la Ley del impuesto a la renta establece que:

Son rentas de quinta categoría las obtenidas por concepto de:

  1. a)  El trabajo personal prestado en relación de dependencia, incluidos cargos públicos, electivos o no, como sueldos, salarios, asignaciones, emolumentos, primas, dietas, gratificaciones, bonificaciones, aguinaldos, comisiones, compensaciones en dinero o en especie, gastos de representación y, en general, toda retribución por servicios personales. 

No se considerarán como tales las cantidades que percibe el servidor por asuntos del servicio en lugar distinto al de su residencia habitual, tales como gastos de viaje, viáticos por gastos de alimentación y hospedaje, gastos de movilidad y otros gastos exigidos por la naturaleza de sus labores, siempre que no constituyan sumas que por su monto revelen el propósito de evadir el impuesto.(el énfasis y subrayado es propio).

Tratándose de funcionarios públicos que por razón del servicio o comisión especial se encuentren en el exterior y perciban sus haberes en moneda extranjera, se considerará renta gravada de esta categoría, únicamente la que les correspondería percibir en el país en moneda nacional conforme a su grado o categoría. 

  1. b)  Rentas vitalicias y pensiones que tengan su origen en el trabajo personal, tales como jubilación, montepío e invalidez, y cualquier otro ingreso que tenga su origen en el trabajo personal. 
  2. c)  Las participaciones de los trabajadores, ya sea que provengan de las asignaciones anuales o de cualquier otro beneficio otorgado en sustitución de las mismas. 
  3. d)   Los ingresos provenientes de cooperativas de trabajo que perciban los socios. 
  4. e)   Los ingresos obtenidos por el trabajo prestado en forma independiente con contratos de prestación de servicios normados por la legislación civil, cuando el servicio sea prestado en el lugar y horario designado por quien lo requiere y cuando el usuario proporcione los elementos de trabajo y asuma los gastos que la prestación del servicio demanda. 
  5. f)   Los ingresos obtenidos por la prestación de servicios considerados dentro de la cuarta categoría, efectuados para un contratante con el cual se mantenga simultáneamente una relación laboral de dependencia.

Tomando en cuenta lo indicado por la norma citada en la parte correspondiente al énfasis y subrayado, no todo concepto percibido por el trabajador constituye renta de quinta categoría por lo que es probable que el contribuyente haya registrado en la cuenta contable 62. importes por los que no le corresponde haber efectuado retenciones por impuesto a la renta de quinta categoría y que no impliquen una ventaja patrimonial para el trabajador como por ejemplo refrigerios, hospedaje, movilidad para cumplir con las actividades de la empresa, etc. Esto último va enlazado con las normas laborales, en la medida que le resulten aplicables.

Otra de las razones por las que se pueden generar las diferencias es por aplicación de las normas contables, en ese sentido, por citar un ejemplo, la NIC 19 a partir del párrafo 9 en adelante, explica el tratamiento contable de las vacaciones otorgadas a los trabajadores, las cuales, según lo que indica la norma contable, se deben provisionar mensualmente  el importe correspondiente, en base a dozavos, conforme se vaya acumulando el derecho a recibir el descanso vacacional. En ese sentido, vamos a tener contabilizada en la cuenta 62. importes por efectos contables pero que no han sido percibidos ni gozados por el trabajador, en ese sentido, tampoco habría obligación de efectuar retención alguna por concepto de impuesto a la renta de quinta categoría.

Por último, no está demás citar algunos de los conceptos no remunerativos que indican las normas laborales en los incisos c) e i) del artículo 19º del Decreto Supremo 001-97-TR, y que no está sujetos al impuesto a la renta de quinta categoría, tales como:

– El costo o valor de las condiciones de trabajo.

– Todos aquellos montos que se otorgan al trabajador para el cabal desempeño de su labor o con ocasión de sus funciones, tales como movilidad, viáticos, gastos de representación, vestuario y en general todo lo que razonablemente cumpla tal objeto y no constituya beneficio o ventaja patrimonial para el trabajador.

Los citados conceptos un tanto comulgan con lo redactado en el artículo 34º de la Ley del Impuesto a la Renta respecto de los conceptos que no constituyen base imponible para el gravamen.

En conclusión, no todo concepto contabilizado en la cuenta contable 62. y que es materia de cruce de información por parte de SUNAT es materia de reparo, toda vez que existen conceptos, como hemos visto, que no forman parte del cálculo del impuesto a la renta de quinta categoría. Asimismo, se recomienda verificar que las provisiones hechas en dicha cuenta y que resulten ser gastos condicionados hayan sido materia de adiciones y deducciones en la Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta, dependiendo del cumplimiento o no de las condiciones tipificadas en la norma tributaria, a efectos de evitar futuros reparos.

Escrito por: Miguel Arancibia Alcántara
Para: Grupo Contable
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