Mediante la Ley N° 30334, que establece medidas para dinamizar la economía en el año 2015, se establece que los trabajadores podrán disponer del 100% de sus depósitos por compensación de tiempo de servicios (CTS) en la parte que exceda de cuatro remuneraciones brutas. Curiosamente, el artículo 5 de la norma menciona la disponibilidad “temporal” de los depósitos por CTS. No existe duda con relación a que los legisladores votaron mayoritariamente por otorgarle carácter indefinido tanto a la inafectación de las gratificaciones como a la disposición de dicha compensación.

Sin embargo, el título y el contenido de la norma publicada pueden no ser lo suficientemente claros al respecto. El mínimo intangible de cuatro sueldos no responde a la arbitrariedad, sino –por el contrario– a un estudio económico que señala que son cuatro meses, en promedio, los que demora un trabajador cesado en encontrar un nuevo empleo.

En los últimos años, hemos visto una cierta permisividad en lo referente a la disposición de los depósitos de la compensación, basado en un único argumento, dinamizar la economía mediante la reactivación de la demanda.

En su texto primigenio, el Decreto Legislativo N° 650, Ley de Compensación por Tiempo de Servicios, contemplaba la posibilidad de retiros de libre disposición hasta por el 20% de las sumas depositadas, así como retiros condicionados a determinados supuestos, pero no mayores al 50%. Diametralmente opuesta es la situación actual.

La finalidad del beneficio de la compensación por tiempo de servicios es justamente proteger al trabajador de las contingencias derivadas del cese, reservando cierta suma de dinero que le será entregada a la terminación de su relación laboral.

Desvirtuar su naturaleza con base en supuestos imperativos económicos, no parece lo más acertado. La libre disposición puede que sea bien vista, incluso por el propio empleado, pero a la larga sus efectos son desfavorables.

Liberar los fondos de la CTS es en buena cuenta privilegiar el consumo presente, en perjuicio del ahorro para un futuro incierto.

Germán Serkovic G. Abogado Laboralista

Diario Oficial El Peruano (15/07/2015)

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