Aun cuando todos sabemos que las entrevistas de trabajo son la parte determinante en un proceso de selección de personal, no todos llegamos preparados a ese primer contacto directo que se tiene con el reclutador.

Según cifras del Grupo Adecco, de todos sus candidatos elegidos en un proceso de selección, el 40% no prospera en la etapa de la entrevista. Para evitar que el número siga en crecimiento, Mercedes Gonzales, gerente de Selección de la firma, revela algunas de las principales razones por las que algunos profesionales no tienen éxito en las entrevistas laborales:

1. Sobredimensionar. Una de las principales razones es la preocupación del entrevistado en ser empático con su evaluador y suele sobredimensionar ciertas cualidades o talentos que quizás posee pero no en la magnitud que su discurso refiere. Esto genera mucha desconfianza en el entrevistador quien tiende a volverse más incisivo en su evaluación, a fin de comprobar si el postulante realmente es tan bueno como se describe. “Una vez descubierta la exageración del candidato, lamentablemente se toma la decisión de que no continúe más en el proceso”, afirma.

2. Sobrecalificación. Aquí entra a tallar el aspecto motivacional, es decir, la razón que motiva al profesional a aspirar un puesto, si realmente quiere quedarse un buen tiempo en la posición o si se quedó sin trabajo y solo quiere reinsertarse en el mercado, aceptando eventualmente cualquier oferta hasta que otra mejor aparezca, lo que seguramente ocurrirá por el nivel de calificación que tiene. La experta recuerda que cuando una empresa contrata a un profesional no espera que permanezca en la posición solo un mes y que luego se retire.

3. No ‘ir al punto’ con las respuestas. El dar muchas vueltas en algún asunto cuando lo que se está pidiendo es explicar un resultado puntual de las experiencias laborales previas. Dar detalles es importante, pero se debe hallar un punto medio entre ser muy expansivo y ser demasiado concreto, asegurándonos siempre de que las respuestas estén focalizadas en la pregunta formulada. Cuando el postulante se va por las ramas, no queda claro si realmente tiene la competencia que se espera para una posición determinada.

4. Desinterés. Finalmente un factor fulminante son algunas actitudes que denotan absoluto desinterés por parte del entrevistado como, por ejemplo, que durante la entrevista suene su celular y el profesional interrumpa la misma para contestar. Esto se constituye como una falta de respeto y  una entrevista de trabajo es una actividad formal en donde lo que debe imperar es el respeto irrestricto entre ambas partes, tanto del entrevistado como del entrevistador.

Diario El Comercio

Comentarios

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *