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El secreto de un buen currículum: guía basada en el modelo de Harvard

9 de abril de 2025 por
Grupo Contable

El currículum vitae (CV) es una herramienta clave para acceder a oportunidades laborales. Su estructura, redacción y presentación deben estar cuidadosamente diseñadas para transmitir con claridad la trayectoria profesional, las habilidades y la formación de una persona. Entre los múltiples modelos disponibles, el formato propuesto por la Universidad de Harvard es uno de los más recomendados por su claridad, profesionalismo y efectividad.

Este artículo presenta las características que debe tener un CV correcto, tomando como referencia el modelo de Harvard y contrastándolo con ejemplos prácticos.

Claridad y estructura jerárquica

El CV debe organizarse en secciones bien definidas. El modelo de Harvard sugiere incluir, en este orden:

  1. Datos personales y contacto: Nombre completo, número telefónico, correo electrónico y, si es relevante, un enlace a un perfil profesional en línea como LinkedIn.
  2. Perfil profesional: Un breve resumen que destaque la experiencia y las áreas de especialización.
  3. Experiencia profesional: Detallada en orden cronológico inverso, incluyendo cargo, empresa, ubicación, fechas y logros cuantificables.
  4. Formación académica: Institución, título obtenido, ubicación y años de estudio.
  5. Habilidades o competencias técnicas: Software, herramientas, metodologías o conocimientos técnicos específicos.
  6. Idiomas: Nivel de competencia de cada idioma.
  7. Información adicional (opcional): Intereses personales, disponibilidad para viajar, entre otros datos relevantes.

El uso de títulos claros y márgenes adecuados permite que la información sea escaneada rápidamente por la persona reclutadora.

Redacción concisa y orientada a logros

El modelo de Harvard se caracteriza por el uso de frases cortas, precisas y orientadas a resultados. Se recomienda evitar descripciones genéricas de tareas y, en su lugar, resaltar logros medibles. Por ejemplo:

  • “Reduje los costes operativos en un 15 % mediante la optimización del proceso de desalación.”
  • “Implementé mejoras en la filtración, aumentando el rendimiento en un 20 %.”

Estos ejemplos, presentes en el CV de Carlos Guzmán, destacan el impacto directo de sus acciones.

Diseño profesional y legible

El diseño debe ser limpio, sin elementos gráficos innecesarios. El uso de una o dos tipografías legibles, interlineado adecuado y separación clara entre secciones favorecen la comprensión del documento. En el caso del CV recomendado por Harvard, se evita la sobrecarga visual y se prioriza la funcionalidad.

En comparación, otros modelos con exceso de colores, íconos o columnas desorganizadas pueden restar seriedad al documento. Un diseño sobrio transmite profesionalismo.

Personalización según el perfil profesional

Un aspecto importante del formato correcto es su capacidad de adaptación al perfil profesional. En el caso del CV de Carlos Guzmán, ingeniero de procesos, se priorizan competencias técnicas, gestión de proyectos y resultados cuantificables en el ámbito industrial.

Por otro lado, un CV enfocado en áreas comerciales —como el segundo ejemplo mostrado— puede incorporar especialidades como gestión de ventas, marketing o atención al cliente, pero manteniendo siempre el mismo principio de claridad y orientación a logros.

Un CV efectivo debe ser claro, estructurado, profesional y centrado en logros concretos. El formato recomendado por la Universidad de Harvard constituye una referencia sólida para quienes buscan destacar en procesos de selección. Al adoptar este modelo, se incrementan las posibilidades de captar la atención del personal reclutador desde una primera revisión. Adaptar el contenido al perfil profesional y mantener un diseño sobrio son elementos clave para proyectar una imagen profesional coherente y convincente.

en RRHH
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